Omega 3 y Omega 6: Funciones y desequilibrios 2

Omega 3 y Omega 6: Funciones y desequilibrios

¿Qué es el omega 3 y el omega 6?

Lo primero es aclarar que son grasas, y que las grasas son buenas, pues son completamente necesarias para un montón de procesos corporales y su correcto funcionamiento. Tanto el omega 3 como el 6 son ácidos grasos esenciales. Esto es decir, el cuerpo no puede sintetizarlos por sí mismo, deben de ser conseguidos a través de la alimentación.

El omega 3 se encuentra fundamentalmente en algas y pescado, aunque también lo haya en menor cantidad en los frutos secos, por ejemplo. Regula y reduce los procesos de inflamación. Además de combatir la inflamación, también evita que la sangre coagule de más, permite que fluya correctamente, mejoran la sensibilidad a la insulina (clave para perder peso), refuerzan el sistema inmunológico, combate la depresión y contribuye al correcto desarrollo muscular.

El omega 6 se encuentra sobre todo en los aceites vegetales, productos cárnicos y bollería. Está involucrado en la formación de las membranas celulares, favorece los procesos de coagulación, mantienen sanas las retinas y las transmisiones neuronales. Ayudan a combatir la diabetes y son necesarios para una correcta inflamación (que puede ser necesaria como reacción inmunológica ante determinadas agresiones)

Ambos son “buenos” en su justa medida, el problema es que nuestra dieta rara vez los incluye a lo dos por igual.

Omega 3 y Omega 6: Funciones y desequilibrios 3

Desequilibrios en el ratio omega 3-omega 6.

La proporción entre el omega 3 y el 6 debería de estar entre 1:1 y 1:4.

Esto quiere decir, desde la igualdad hasta tener 4 o 5 veces más omega 6 que omega 3 sería lo ideal y lo saludable. No obstante, la alimentación normal en el día a día utiliza mucho más la carne que el pescado, y los vegetales ricos en omega 6 como el girasol sobre las algas, lo que provoca unas desigualdades más próximas a 1:15, 1:20 o incluso 1:25

Hasta 20 y 25 veces mas omega 6 que 3. Estos ácidos tienen efectos antagónicos, demasiado de uno puede anular los efectos de el otro, lo que provoca que el actual desequilibrio cause síntomas de déficit de omega  3.

Los síntomas a largo plazo son claros y están bien estudiados:

Inflamación crónica.

Dolor.

Endurecimiento de arterias.

Afecciones respiratorias.

Problemas de coagulación.

Problemas autoinmunes.

Los suplementos no sustituyen una alimentación adecuada y un estilo de vida saludable, pero no siempre es factible o cómodo incluir ciertas cosas en tu alimentación.

Todos o casi todos los aceites que uses van  a ser de origen vegetal. Hay muchísimas personas a las que no les gusta el pescado, y menos el azul (amén de que suele ser bastante más caro que la carne).

Es por eso que los suplementos de omega 3 son uno de los pocos que recomiendo. Es una forma sencilla de disminuir el desequilibrio entre ambos acidos grasos

La suplementación de Omega 3 tiene beneficios claros y apreciables, amén de ser de los suplementos más baratos del mercado.

Algunos de sus beneficios son:

  • Reducir la inflamación y ayudar a protegerte contra las enfermedades de origen inflamatorio o ayudadas por la inflamación.
  • Protegerte contra la oxidación. Aunque no tiene propiedades antioxidantes contra daños ya causados, mejora la funcionalidad de las membranas celulares, previniendo futuros daños.
  • Estudios recientes demuestran que ayuda contra la depresión.
  • Contribuye a tener una mejor memoria

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