¿Porque parece haber mas días malos que buenos? 2

¿Porque parece haber mas días malos que buenos?

¿Por qué tendemos a imagines mas resultados malos que buenos cuando pensamos en intentar o probar algo nuevo?

Incluso hay un dicho que dice “más vale malo conocido que bueno por conocer”, aunque tal cosa garantice estar mal y quedarte con lo malo.

Recuerdos, evolución, evitar daño es más importante que conseguir recompensas.

La triste realidad es: es principalmente evolutivo.

En la naturaleza, ignorar, olvidar o incluso no prever las cosas malas puede dañarte (e incluso matarte) muchísimo más rápido que ignorar, olvidar e incluso no prever las cosas buenas.

Imagina un mono en la naturaleza, feliz y seguro en su grupo, bajo el amparo de los arboles. Ve una fruta especialmente jugosa colgando del más alto de los arboles, fuera de la espesa cobertura de la jungla.

Tentado, deja la protección del grupo y el cobijo de los árboles para subir a por su premio, le da un par de mordiscos y su cerebro se inunda con serotonina. ¿Por qué los demás monos no suben a los arboles más altos, por encima de la cobertura de las hojas?

Justo en el último segundo, oye algo raro detrás de él y logra evitar por los pelos que una gran águila lo enganche.

Ignorar u olvidar a dicho águila podría matarle mucho que ignorar u olvidar lo buena que estaba esa fruta y donde encontrarla. ¿Qué crees que recordara mejor nuestro pobre mono y su taquicardia?

Ha estado a milímetros de la muerte, y va a recordar eso.

Lo mismo pasa al prever los peligros.  El mono asociará separarse del grupo a zonas en las que sea muy visible por los depredadores como algo peligroso y negativo, incluso si puede ver con sus propios ojos la fruta y no los depredadores.

Normalmente este proceso no tiene ningún problema, el problema viene con lo potentes que son nuestros cerebros a la hora de idear posibles escenarios.

En una circunstancia/elección/ intento de emprender algo nuevo, hay muchísimas cosas que podrían salir bien y muchísimas cosas que podrían salir mal, algunas dentro de nuestro control y otras dependientes de nuestro entorno, algunas incluso de la suerte.

Nuestro cerebro rápidamente ideara y pensara en todas las posibilidades de que la elección que estas haciendo sea la incorrecta, de que lo que intentas conseguir puede ser demasiado costoso o resultar peor de lo que tienes, de que tus posibilidades de éxito son escasas, etc. etc.

Por un lado, nuestro cerebro tiende a intentar arrastrarnos hacia el camino del mínimo esfuerzo y de la gratificación a corto plazo, y por el otro es mejor visualizando e imaginando resultados negativos que positivos.

Peligrosa combinación, y una de las principales causas de que la gente sea tan pasiva y tenga tanto recelo a emprender, a realizar ciertas acciones, o incluso a decir lo que piensa cuando esto es contrario a la opinión de la mayoría.

Pero es un impulso que debe ser superado, la inacción casi siempre es peor que una mala acción.

Más de un estudio muestra que la gente se arrepiente mas de aquello que quiso hacer pero nunca se atrevió a hacerlo, que de aquello que hizo y le salió mal.

Naturalmente hay excepciones, pero en general, con las cosas del día a día, incluso en los malos casos (pasar vergüenza, perder un día o dos a lo tonto, comprar una comida que al final no te gusta) las consecuencias no son para nada tan negativas como nuestro cerebro nos quiere hacer creer.

El barco está más seguro amarrado al puerto, pero no es para estar en el puerto para lo que se construyo el barco. Si todo el mundo se rindiese a sus miedos, nunca tendríamos productos nuevos, empresas nuevas, sectores nuevos. Casi todas las cosas buenas de nuestro mundo se descubrieron y se inventaron por gente que simplemente se atrevió a salir de la norma, muchos de ellos a buen seguro no serian para nada más listos que tu, especialmente si nos remontamos a tiempos antiguos.

Las mayores y más duras cadenas de tu vida son aquellas que adquieres en tu infancia, pero pueden ser rotas.

Probablemente siempre tengas más facilidad para recordar días malos que buenos.

Pero definitivamente puedes tener más días buenos que malos. Tienes el control.

Probablemente imagines más cosas que puedan salir mal que bien antes de intentar algo.

Pero puedes hacer bien las cosas y puedes mejorar. Tienes el control.

No te conformes con hacer lo fácil, o peor, con no hacer lo que quieres.

Con el tiempo te arrepentirás. En esta vida puedes arreglar y recuperar muchas cosas, pero no el tiempo perdido.

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